Deja ya de engañarte. Eres la causa de ti mismo, de tu tristeza, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso o de tus éxitos, alegría y paz.

Jorge V. Santamaria

¿Quié no lo padeció?

Estuve meses tratando de darle vuelta al bloqueo creativo que me impedía escribir. La sensación que primaba era la de que aquello que escribía no era con voz propia. Como si fuera un copia y pega al estilo gacetilla de prensa que gira por las mailing list y se ve reflejada en diferentes sitios de la misma manera con diferente plantilla.

Así estuve 6 meses. ¡6 meses! 

Primero fue cansancio. Después bronca, apatía y por último el decir hasta acá llegué de esta manera.

*El síndrome del impostor se define como el malestar emocional asociado al sentimiento de no merecer la posición que se ocupa a nivel laboral, académico, o social

Mi click fue cuando entendí que no doy consejos en calidad de de profesional sino que comparto experiencias vividas, que cuento historias a través de ella. En definitiva no soy especialista de nada, soy curiosa de todo.

Ahí me libere. Ahí fue cuando deje de pensar tanto en "quién soy yo" para decir algo y acepte voz propia, única, me hace poderosa. Que no soy una copia si elijo no serlo. Que los títulos académicos no dan la calidad de lo que se ofrece y que la varilla de éxito es personal. A fin de cuentas somos alumnos y maestros que nos retroalimentamos del deseo de aprender y enseñar.

Y decidí volver. Con mis propias medidas de suceso. Con mi idea de cómo transmitir lo que experimento y cuándo hacerlo. Deje un poco de lado todas las respuestas mágicas que dan los "gurú" de marketing online o de productividad personal, porque tanta información me estaba produciendo contaminación y me impedía transmitir mis sentimientos.

No reniego de lo que me pasó. Al contrario, estoy agradecida. Sin esas mesetas emocionales no hubiera tenido el coraje de trabajar en serio en lo que estaba causando mis bloqueos. Porque no es tanto cuánto se cae, sino la fortaleza para levantarse más fuerte que antes de la caída.

Las tres preguntas que me hice fueron:


  1. ¿Qué me está pasando?
  2. ¿Por qué me está pasando?
  3. ¿Qué pienso hacer con lo que me está pasando?

El para qué lo descubrí en el proceso. Cómo decía Steve Jobs:


*“No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante; sólo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna forma en el futuro. Tienes que confiar en algo, en tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se conectarán, luego en el camino te dará la confianza de seguir tu corazón, incluso cuando te conduce fuera del camino trillado, y eso hará toda la diferencia”


*Esa es la definición del Síndrome del Impostor, un término que hace referencia a la incapacidad de aceptar los logros propios y al miedo de ser 'desenmascarado' como un fraude. Este término fue acuñado por primera vez en 1978 por los psicólogos Pauline R. Clance y Suzanne A. Imes.
*Extracto del discurso en la Universidad de Standford.