hacer la diferencia

Esta frase, que se hizo popular en la película del Club de los Poetas Muertos, marca el paradigma que nos enfrentamos varias veces en la vida. El de tener más de una opción para poder resolver una situación.

En un cierto sentido sabemos que elegir una decisión nos abre un camino al mismo tiempo que va dejando atrás otros. Y si bien a veces no tenemos marcha atrás el poema de Robert Frost habla de cómo muchas veces se puede llegar al mismo resultado pero lo que hace interesante y pleno no es el destino sino el trayecto recorrido.

Uno de  nuestros tesoros es nuestra capacidad de elegir y su grandeza nace en que con ella tenemos el inmenso poder de cambiar nuestro presente, y nuestro futuro, en síntesis nuestro Plan de Vida.

Somos responsables de las decisiones que tomamos. Hago hincapié en responsables y no culpables, lo primero nos hace tomar acciones inspiradas, lo segundo nos inhibe y nos hace reaccionar.

Es esencial una introspección, para darte cuenta quién sos y de qué manera querés dejar tu legado o hacerte notar en el mundo. Es un elemento verdaderamente poderoso cuestionar tu lugar y tu persona.


Cómo elegir el camino correcto


1. Primero trata de elegir desde un lugar tranquilo y si no es posible, realizá una serie de respiraciones profundas para oxigenar tu cerebro.

2. Somos seres emocionales: pregúntate cuál elección es más afín a los aspectos significativos de tu vida, cuál te conecta con lo que es auténtico y verdadero para vos.

3. Escribí 3 motivos por los cuales cada opción te da la fuerza necesaria y la inspiración para decidir cuándo y cómo querés elegir.

4. Fijate que talentos, dones o virtudes tenés que te pueden ayudar a transitar el camino elegido. Recordá que nuestra acciones son proyecciones de nuestros atributos y que para ser un buen arquitecto de nuestro destino hay que usar nuestro valor, determinación y escuchar nuestra imaginación.

5. Una vez hecha la elección no vivas con culpa por lo que dejaste atrás o por lo que no elegiste. En ese momento tomaste la mejor decisión con la información y los recursos que tenías a mano.  

Por si te sirve para terminar de entender cómo elegir el camino correcto para vos, te dejo el poema completo que se llama The Road Not Taken de Robert Frost


Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo, 
Y apenado por no poder tomar los dos
Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie 
Mirando uno de ellos tan lejos como pude, 
Hasta donde se perdía en la espesura;
Entonces tomé el otro, imparcialmente, 
Y habiendo tenido quizás la elección acertada, 
Pues era tupido y requería uso; 
Aunque en cuanto a lo que vi allí 
Hubiera elegido cualquiera de los dos.
Y ambos esa mañana yacían igualmente, 
¡Oh, había guardado aquel primero para otro día! 
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante, 
Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.
Debo estar diciendo esto con un suspiro 
De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, 
Yo tomé el menos transitado, 
Y eso hizo toda la diferencia.

Sí te gusto lo que leíste te podés anotar para recibir tu dosis de curiosidad semanal