Trafalgar Square 1908


“Yo escribo para que ustedes sepan, para que comprendan, grito para que me oigan, voy adelante para mostrarles el camino.”
Flora Tristán


En la actualidad hay una corriente muy fuerte de tomar las riendas de la carrera laboral poniéndose en un lugar que irradia déjà vu de viejo conocido y nada innovativo. 

Siempre me hizo ruido la palabra "Jefa". Y siempre preferí "Líder" en su lugar. Aunque muchos las consideren sinónimos, creo que la principal diferencia radica en que una jefa puede llegar a ser un líder, pero un líder no necesita ser un jefa para serlo. Simplemente es líder.

A veces ves a alguien en un cargo importante y decís ¿cómo llegó ahí?. Esto pasa muy seguido en cargos políticos y en algunas empresas familiares, en los cuales el acomodo o el nepotismo, o incluso razones tan simples y sin una pizca de maldad cómo puede ser la de tener un budget reducido, le ganan a lo que realmente puede dar una persona en cuanto a capacidad de liderazgo.

Las jefas regulan (y en algunos contados casos construyen también) imperios. Los líderes crean legado. Los imperios eventualmente caen. El legado perdura. Por eso es tan valioso que una jefa esté dotada de liderazgo, porque no está creando solo un imperio, sino un legado que difícilmente pueda desaparecer (sea este positivo o negativo).


"Si tus acciones crean un legado que inspira a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser más, entonces eres un excelente líder". –Dolly Parton

El líder como dije al inicio no necesita ser jefa. Si alguna vez leíste o viste el "Señor de los Anillos", conocerás los personajes de Frodo y de Sam, dos hobbits quienes con su coraje y tenacidad (y en el caso de Sam además con un increíble poder de lealtad) lideraron a la Comunidad del Anillo a lograr su misión. No eran jefes, quienes tenían el mando eran el mago Gandalf y Aragorn (destinado a ser Rey del Reino Unificado). Sin embargo, fue el liderazgo de los hobbits lo que inspiró al grupo a lograr los objetivos y alcanzar la meta. El ejemplo femenino de Emmeline Pankhurst, activista política británica y líder del movimiento suffragette, que ayudó a las mujeres de Inglaterra a obtener el derecho total a voto en 1928. Recalco fue líder, no jefa.

"Hablar del liderazgo como una lista de cualidades cuidadosamente definidas (como estratégico, analítico y orientado al rendimiento) ya no es viable. Hoy día, el verdadero liderazgo se deriva de la individualidad, que es imperfecta… Los líderes deben luchar por la autenticidad más que por la perfección". –Sheryl Sandberg

Los hashtag #GirlBoss y #somosjefas se usan tanto hasta llegar al punto de la prostitución de su significado original, que supongo debe haber sido el de ser el pilar de una empresa, que puede llegar a no ser de tu propiedad.

El líder no tiene género, no necesita conseguir master ni seguir tips o libros. Sí se forma continuamente, pero es en primer lugar un creador de energía y una esponja que absorbe información de lugares que otros consideran inverosímiles.  El líder no tiene un manual, lo escribe con sus propias acciones. Pero saber reconocer la sabiduría y el expertise de otros. El líder no enseña, comparte conocimientos. Sabe que las lecturas y los cursos pueden ser una guía pero que no determinan el camino o el destino, porque el líder es su propia brújula.

Yo sigo prefiriendo un líder que consiga cambio de paradigmas y no un jefe que logre excelentes resultados efímeros.

¿Vos que elegís #serlíder o #serjefa?


Ph: Emily Pankhurst en Trafalgar Square, 1908, de la librería de la BBC