25/4/16

Yo Entrepreneur: review workshop Arte Femenino de Recibir



El miércoles pasado te comenté que había conocido a la coach Paula Lacobara en un desayuno y que iba a ella iba a dar un workshop vivencial focalizado en analizar el rol de la mujer a lo largo del tiempo y su vínculo con la noción de “recibir". Fui invitada a asistir y no pude haber hecho una mejor inversión de mi tiempo.

Si bien asistí a otros workshops y conferencias de diferentes temáticas, te puedo asegurar que cuando termine el taller el sábado a la noche salí más ligera pero al mismo tiempo cargada de energía, y en mi cabeza no dejaba de sonar esta canción de Beyonce.

No te voy a contar ni el catering del hotel ni las flores que había, porque era tan rico el contenido del workshop que me parece mejor decirte algunas cosas que me sirvieron a mi y que pueden servirte a vos.


El principal punto a favor que fue algo vivencial: no era sólo el lindo cuaderno con ejercicios para hacer mientras Paula hablaba, sino que las actividades se hacían en el momento, se interactuaba con las otras participantes de manera que te enriquecías con las experiencias de la persona que tenías al lado. Hubo tiempo para bailar un poco, para llorar penas y sobre todo para hacer un análisis profundo de quienes somos y de cuáles son los principales bloqueos que acarreamos y que no nos dejan conectarnos con nuestra esencia femenina. Para mi sorpresa más allá de las circunstancias diversas, compartimos un montón de patrones limitantes que nos impiden recibir y crear la vida que realmente queremos tener. No se trata de algo religioso, se trata de algo espiritual que debe trabajar a par paso con la mente y cuerpo que tenemos, que pero por alguna razón (externa o interna) perdemos las conexión de nuestro todo.

Una vez que identificas tus creencias limitantes, que dejas de lado el miedo y el ego (que no son malos pero que si le das un poder que no tienen puede convertirse en tus peores enemigos) podés ponerte a trabajar en crear tus nuevas intenciones para disolver tus bloqueos y permitirte recibir.

Como leíste bien puse trabajar en crear, porque de nada sirve lecturas o workshop que te de den la epifanía del momento y después no hagas nada para poner en práctica lo que aprendiste. Es hora de ser tu "conejito de indias" porque no hay mejor inversión que la que haces en vos misma. Of course, evita casarte con todo los gurúes, maestros y prácticas que te aseguran ser portadores de la verdad absoluta. Pero si podés, con tu capacidad de discernimiento y con mucho ejercicio de "prueba y error" aprender qué es lo que te srive de cada método y aplicarlo para tu beneficio (que después termina beneficiando a todos).

Volviendo a Paula este es un mini resumen de lo que aprendí del workshop del Arte Femenino de Recibir:

1. Dar no es lo mismo que hacer. Fue como un aha moment que tuve. Uno confunde mucho que lo que hace para los demás es dar. La diferencia radica desde el lugar que del cual parte la energía: sí lo haces para satisfacción personal/reconocimiento/validación de otros o si lo haces desde el placer de crear una conexión con otro/otros.

2. Recibir no quiere decir ser pasivo. Cuando te conectas para recibir te ponés en movimiento o tomás acción para eso. En cambio un sinónimo que puede describir pasivo es ser sumiso o no tomar compromiso para dirigir tu propia vida.

3. Crear espacio para Recibir. No se trata sólo de limpiar los ambientes físicos, sino también de reconocer cuáles son nuestros miedos y creencias que nos limitan para recibir. Seguí indagando y pregúntate de dónde vienen.

4. Fortalecé Nuevas Creencias. Una vez que limpiaste lo que te condiciona, es hora de crear nuevos mantras. Podés usar "Yo soy" o "Me amo a mi misma cuando" para empezar tus frases. Siempre con afirmaciones positivas no de negación. Si no sabés por dónde empezar probá a cambiar tus creencias negativas en frases positivas, tipo "no puedo" se convierte en "sí puedo".

5. Hace tus rituales. Dejando de lado el lugar común de sahumerios y estar sentada en posición de loto, crea pequeñas acciones que repitas en el tiempo lo que te haga estar mejor. Una cosa que me gusto fue la propuesta al inicio del workshop de escribir con que intención hacia el curso, porque al final la clase cada una releyó lo que había escrito y fue muy heavy darme cuenta de que se había cumplido. Podés trasladar esto a escribir en las mañanas o la noche anterior con cual intención querés vivir ese día. 



Terminado este post cargadito de info, me gustaría leer tus comentarios. ¿Fuiste alguna vez a un workshop vivencial? ¡Qué tengas buena semana!

2 comentarios:

  1. Hola!
    ¿cómo estás?.
    Me encantó el post, yo también estuve y comparto cada una de tus palabras. Sinceramente fué un aprendizaje y como bien decís, es el puntapié inicial para avanzar a más.
    Muchas gracias por compartir tu experiencia, sentí que estaba nuevamente ahí.
    Besos enormes!

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    Respuestas
    1. Hola Yamila!

      Gracias por tus palabras. La verdad se generó muy buena vibra.

      Besos, nos mantenemos en contacto.

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© Soy Adri E Maira Gall.