31/8/15

En el tiempo que me queda, tendré que arreglar mis cuentas con el mundo



“ Al acabarse las posibilidades químicas, tuvo lugar otro despertar: que el espíritu humano es más poderoso que cualquier droga y que eso es lo que debemos alimentar con trabajo, ocio, amistad y familia, que son las cosas importantes, las que teníamos olvidadas, las más sencillas”

Olivier Sacks


Esta frase de inicio pertenece a "Despertares" y si te emocionaste con la película, quizás no sepas que detrás del libro original (el guión fue luego adaptado para el cine por Steven Zaillian) se encontraba Olivier Sacks, un neurólogo y escritor británico. Por si no la viste, además de recomendártela, te cuento que se trata de la experiencia que el mismo Sacks vivió durante su experiencia en el que era el hospital de Beth Abraham (New York), donde trabajó con un grupo de sobrevivientes aquejados en la década de los veinte del siglo pasado por un trastorno del sueño llamado encefalitis letárgica. Y a causa de ella habían sido incapaces de moverse por su propia cuenta durante décadas, llegando a caer en lo que se conoce como estado catatónico.

A Olivier lo interpreta el actor Robin Williams. Robert De Niro era uno de sus pacientes. Si podés tené a mano un paquete de pañuelos descartables porque cala profundo la historia.

Todo esto viene porque el domingo 30 de agosto de 2015 murió Sacks luego de rockearla contra el cáncer. Esa puta enfermedad de la letra C que al día de hoy avanza carcomiendo primero los sentimientos y luego el cuerpo. Él mismo anunció con un articulo en su columna en el New York Times, titulado "De mi propia vida", que el carcinoma ocular que le habían detectado 9 años atrás hizo metástasis.
"De pronto me siento centrado y clarividente. No tengo tiempo para nada que sea superfluo. Debo dar prioridad a mi trabajo, a mis amigos y a mí mismo. Voy a dejar de ver el informativo de televisión todas las noches. Voy a dejar de prestar atención a la política y los debates sobre el calentamiento global"

Como vivió lo que le quedaba de vida es algo que hizo mucho ruido en mi cabeza. Tal cual él lo escribió en esas líneas del diario "En el tiempo que me queda, tendré que arreglar mis cuentas con el mundo", y se dedicó a prolongar su legado con el mundo publicando su biografía "On the move: a life", hizo su último artículo hace dos semanas y dejó libros y artículos inéditos.

Pero sobre todo eligió hacer las paces. Con su madre que lo llamó "una abominación" cuando se enteró que el joven Sacks de 18 años era homosexual. Con su patria, Inglaterra la cual dejó luego de recibirse de cirujano, pero la cual recordaba con cierto dolor luego de una infancia abusiva en un internado de post guerra. Y con las tradiciones de su familia judía ortodoxa llamándose a si mismo "un viejo judío ateo" .

"No es indiferencia sino distanciamiento; sigo estando muy preocupado por Oriente Próximo, el calentamiento global, las desigualdades crecientes, pero ya no son asunto mío; son cosa del futuro. Me alegro cuando conozco a jóvenes de talento, incluso al que me hizo la biopsia y diagnosticó mis metástasis. Tengo la sensación de que el futuro está en buenas manos"

Foto en su juventud  que es tapa de su biografía "On The Move: A Life"


Seguramente terminó de aceptar la prosopagnosia que lo incapacitaba de reconocer los rostros. Como ves, no tuvo una vida fácil. Pero no dejó que eso le ganara. Ni siquiera pudo vencerlo su timidez, a la que Sacks consideraba su "enfermedad"

Convengamos que hay que tener mucho carácter para sobreponerse a todo, para reconciliarse con el pasado y para seguir siendo activo con lo que te apasiona, cuando el trayecto en esta vida se te está acabando. No creo que se haya dedicado a hacer una "bucket list", sino que se dedicó de lleno a cumplir cada cosa que le quedaba pendiente.
Cuando hayamos desaparecido no habrá nadie como nosotros, pero, por supuesto, nunca hay nadie igual a otros. Cuando una persona muere, es imposible reemplazarla. Deja un agujero que no se puede llenar, porque el destino de cada ser humano —el destino genético y neural— es ser un individuo único, trazar su propio camino, vivir su propia vida, morir su propia muerte.
Siempre fue un placer leer sus textos, porque ellos se encuentran cargados del cuestionamiento que Sacks hace constantemente sobre la normalidad, la cual se puede perder con una mínima jugada del destino. O como él afirmaba “una pequeña lesión cerebral y acabamos en un mundo completamente diferente”.

El último párrafo de la columna que realizó para hablar de su enfermedad es lo que creo resume su espíritu y su manera de vivir.
"El sentimiento que predomina en mí es la gratitud. He amado y he sido amado; he recibido mucho y he dado algo a cambio; he leído, y viajado, y pensado, y escrito. He tenido relación con el mundo, la especial relación de los escritores y los lectores. Y, sobre todo, he sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta, y eso, por sí solo, ha sido un enorme privilegio y una aventura"

Sacks fue un explorador científico literario, un científico de letras. Fue también miembro durante años del grupo de motoqueros "Los ángeles del infierno" y fisicoculturista en su juventud. Se dice que fue homenajeado por Bill Murray con su personaje en The Royal Tenenbaums. 
 Solía decir que entendía bien a sus pacientes porque estaba igual de loco que ellos. 


No se más que agregar. Mirá Despertares, estimulá tu mente con alguno de los libros de Sacks, o cómo lo haría él, salí a descubrir la vida (el cómo lo elegís vos).

Besos

Adri

*Se usaron fragmentos del artículo  "De mi propia vida" escrito por Oliver Sacks, que se publicó originalmente en Febrero de 2015 para su columna del The New York Times. 
Ph: Foto promocional de la película Despertares dirigida por Penny Marshall.

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