4/11/14

Polémica con las remeras del Feminismo



Hace unas semanas se pudieron ver fotos de algunos famosos apoyando la campaña en conjunto con Elle Magazine UK, The Fawcett Society y Whistles "This Is What A Feminist Looks Like" .

La campaña en cuestión es para concienciar sobre los derechos de la mujer y juntar dinero para la ONG referida a esos derechos, The Fawcett Society.
El inconveniente surgió hace algunos días cuando salieron a la luz denuncias de terribles condiciones de trabajo en los talleres que fabricaron las remeras y los accesorios del proyecto.

Según la investigación de Mail One Sunday, las 16 mujeres que lo fabricaban apenas cobran la cuarta parte del salario mínimo (algo así como 120 dolares al mes) y viven sin poder ver a sus familias, durmiendo en un espacio de 6m².

¿Cómo puede ser esta camiseta un símbolo del feminismo cuando nosotras no nos sentimos como feministas? Nosotras no nos sentimos iguales, nosotras sólo nos sentimos atrapadas". Costureras de CMT

El gran problema no es la ironía de este proyecto, en caso de verificarse los las pésimas condiciones de trabajo de estas mujeres. En realidad es la total ignorancia de los consumidores y de algunos productores sobre las situaciones laborales en los talleres de confección. Y sobre todo en la falta de control, por conveniencia u omisión, de quienes deben proteger a los trabajadores en sus diferentes ámbitos.
Hagamos un juego: busquen las etiquetas de sus camisas, de sus pantalones, de su ropa interior. Vayan más allá: lean el "made in" de los productos que habitualmente usan. ¿Alguna vez se preguntaron si quienes realizan esos elementos lo hacen en un lugar que respeta la ética de trabajo?

En Bangladesh el año pasado murieron en un incendio 1000 personas en lo que se conoció como la tragedia de la fábrica de "Rana Plaza". Tenían como clientes Inditex (de Zara) y Nike entre otros.

¿Son los diseñadores/casas de moda inocentes? No se puede afirmar o negar esta pregunta. Resulta raro que nunca les haya parecido demasiado económico hacer camisetas por un precio total nueve pesos de fabricación que luego las venden a doscientos.

No es algo que que incumbe solo al ambiente Fashion. Limitarlo a eso es banalizar, es crear un nuevo cliché. No son sólo las grandes cadenas de ropa a usar talleres clandestinos. Preguntémonos cómo son los lugares donde se hacen al piezas para los celulares y los productos de electrónica en China, incluso donde se hacen las prótesis sanitarias. No caigamos en la hipocresía de creer que atacando al mundillo de la moda vamos a solucionar las paupérrimas condiciones en las que trabajamos a diario.

Sin embargo hay otro tema que pocos se atreven a hablar: si la solución a estos males es cerrar esos talleres o sólo denunciarlos para llenar nuestro espacio de tv o de revistas, ¿qué es lo que va a pasar con los trabajadores que pierdan ese (mínimo) ingreso de subsistencia? Es cómo cuando se cierra las "perreras"por el ataque a animales pero no se crean refugios o asociaciones oficiales para resguardar el control y supervivencia de los afectados.

Es hora de que mundialmente se creen y se respeten normativas para regular y controlar las condiciones laborales. No crear más sindicatos, que han demostrado ser en su gran mayoría, corruptos hasta la médula. Hoy estamos globalizados, debe ser una resolución a gran escala la que debe apalear esta forma de esclavitud que subsiste en el nuevo siglo. Antes eran los campos de algodón, los viñedos, en la actualidad lamentablemente, ampliamos las áreas.

El otro gran interrogantes es ¿qué podemos hacer como consumidores para frenar esta situación de degrado? Mi primer respuesta es no lo sé y eso me genera impotencia. Se podría estar atento de consumir cosas locales o a consumir menos. Pero sin una certificación de los organismos competentes, es imposible elegir algo hecho eticamente, porque incluso localmente existen talleres clandestinos y adquirir menos se compara con el fumador que fuma menos: sigue siendo cancerígeno igual.

Desde Elle Magazine y The Fawcett Society han hechos sus descargos y ambos han negado tener conocimiento alguno de las pésimas condiciones en las que se fabricaba la camiseta. En cuanto a la revista amplio que les habían asegurado desde Whistles que "la fábrica de la CMT, que es utilizada por varios de los retails británicos más importantes, fue elegida específicamente por sus sus reconocimientos y premios por las políticas éticas y ambientales de clase mundial". Eva Neitzert, la jefa ejecutiva del grupo activista, agrego que la cadena de ropa Whistles les confirmó que la camiseta sería fabricada de manera ética en Reino Unido y cuando vieron que las camisetas estaban hechas en la República de Mauricio, exigieron conocer las condiciones laborales de dicho país y una vez más fueron informados que no tenían nada de qué preocuparse.

The Fawcett Society exigió en su comunicado, que si se comprueban verdaderas las denuncias, se
retire el producto de las tiendas de manera inmediata y que los beneficios se donen a la campaña sobre el comercio ecuo.

Me gustaría saber qué pensas de este tema. ¿Es posible crear un ambiente que respete el derecho de las mujeres? ¿Se deberían seguir vendiendo las remeras de"This Is What A Feminist Looks Like"?



2 comentarios:

  1. Me parece que es bueno que hayan campañas así, que se hable y hagan discuciones acerca de los temas de la sociedad. Pero como en todo hay la gente que viste una remera así solo porque "esta de moda", y siquiera lo sabe lo porque lo estan haciendo o cuales las condiciones para eso.

    eso es lo que pienso...

    besotes
    Pri

    http://www.styledchicas.blogspot.com.br

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    1. Si Pri como en todas las campañas hay gente que las sigue por moda y no por convicciones.
      ¡Gracias por pasarte!
      Besos

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© Soy Adri E Maira Gall.