Muchas veces la vida y el tran tran diario llevan a uno a ponerse al límite del cansancio. Pero hay formas de emplear el tiempo que pueden servir para reconectarse con el cargador interno y volver a sumar algunas rayitas de fuerza emocional.


1. Comer con felicidad y sin contar las calorías
Si hay algo peor que comer comida chatarra es estar constantemente sintiéndose culpable por las calorías o los efectos colaterales de lo que se come. Hay que aprender a escuchar nuestro cuerpo, que es el verdadero termómetro de los alimentos.

2. Decir No
Aunque pueda resultar tentador aceptar mil propuestas de salidas, a veces es mejor darle un poco de espacio al relax casero.
De la misma manera debemos aprender a decir no a las eventos de compromiso, a las reuniones con personas o en lugares que no terminan de interesarnos y a los proyectos/estrategias que supuestamente nos van a hacer la persona más exitosa del mundo: lo que funciona a una persona no es garantía de que funcione a todas por igual. Y si realmente hay algo que nos va a hacer llegar a la cima, no lo sentimos como algo que "debemos" hacer sino como algo que "queremos".


3. Decir Sí
A dibujar, colorear, bailar, diseñar, cambiar cosas de lugar, probar nuevas cosas y sobre todo a viajar. En definitiva a abrir la mente y a llenarla de cosas buenas. El contacto con la naturaleza o la visita a un museo nos conectan con nuestras emociones elementales.

4. Limpieza General
De tu ambiente físico, de tu laptop, de tu correspondencia, del teléfono, de los emails que no nos interesan. Dicen los que saben que para sacarse las malas ondas de encima no hay nada mejor que una buena ducha o u buen baño con sales relajantes orque funcionan para ayudar a limpiar el "aura". Después de la limpieza de la habitación es siempre bueno prender velas aromáticas, escuchar música placentera o ver una película que nos relaje o nos haga reír (digamos que es mejor evitar Hannibal o CSI).

5. Leer
Puede ser un buen libro, una revista de arte o una modas. Simplemente tener la cabeza puesta en un texto que nos libere al menos por 30 minutos de la situación actual puede hacer milagros creando una ventana de dispersión creativa.

Son cinco pero podría escribir más. Me gustaría saber cuales son las actividades que los hacen desenchufarse de la vorágine del día a día.


Ph: SoyAdrie Venezia 2009 con cámara Holga